domingo, 26 de mayo de 2013

EL PRIMER TRASPLANTE DE CABEZA, EN BUSCA DE LA INMORTALIDAD.

         AVISO: PUEDE HERIR LA SENSIBILIDAD.
Como si del Dr. Frankenstein se tratase, han sido muchos los científicos que se han obsesionado con la idea de conseguir el elixir de la eternidad.
No queda mucho para que el sueño sea una realidad.
Puede parecer cosa de ciencia ficción y de pesadilla pero, hoy en día, hay pocas partes del cuerpo humano que no puedan trasplantarse, aparte del cerebro.
Esta publicación auténticamente asombrosa hace un seguimiento de la extraña carrera entre los científicos de Estados Unidos y Rusia desde la década de 1960 hasta nuestros días.
Una carrera con objeto de trasplantar cabezas con éxito.
Con increíbles imágenes de archivo, nunca vistas hasta ahora, de un perro con dos cabezas, además de otros materiales personales, el trasplante de cabezas extrae la ciencia de la ciencia ficción y os cuento la fascinante historia del profesor Robert White, neurocirujano estadounidense y su rival, el profesor ruso Demikhov.
Estos dos hombres han logrado trasplantar con éxito cabezas de animales.
Esta publicacion examina las implicaciones del trabajo del profesor White en la actualidad y se pregunta si alguna vez estaremos preparados para el trasplante del órgano humano por excelencia.


En busca de la inmortalidad. by Jesús Delafrontera

Uno de los primeros fue el Doctor Ure de Edimburgo, que en 1818 estaba convencido de que la electricidad era el arma invisible que iba a permitir revivir a los muertos.
Para su experimento utilizó el cadáver de un criminal, por lo que, si había sido condenado a muerte no podían moralmente traerle de nuevo a la vida.
Lo primero que hizo fue vaciarle toda la sangre, para que si el experimento funcionase, no fuese por mucho tiempo.
Cuando el cadáver recibió las descargas, comenzó a emitir sonidos, a moverse por espasmos hasta que se incorporó y en un momento dado señaló a uno de los médicos que en aquel momento cayó desmayado por el impacto.
Otro de los predecesores fue Luigi Galvani, en el siglo XVIII experimentó con animales antes de dar el gran paso a los hombres.
Durante mucho tiempo, iba por los pueblos y ciudades demostrando cómo podía revivir a los animales.
Lo hacía a través de electroshocks y su deseo era intentarlo con cadáveres, pero nunca lo consiguió.
Jean Baptiste Vincent buscaba resucitar al menos las cabezas de los cadáveres.
Estamos en el S.XIX, donde la guillotina en Francia hizo que tuviese gran facilidad de conseguirlas.
Jean iba escribiendo un diario de todo lo que realizaba y en una de esas entradas nos cuenta que su gran éxito fue con un cadáver con el que consiguió contracciones en los párpados, en la frente y en la mandíbula gracias a la inyección de sangre de vaca.




Trasplantes de cabeza, Expedientes x Rusos. by Jesús Delafrontera

Sergei Brukhonenko.
A finales de 1920, Sergei Brukhonenko consiguió mantener con vida durante 190 minutos la cabeza amputada de un perro vivo.
La cabeza del perro fue conectada a una máquina corazón-pulmón bautizada por Sergei como el “autojector”, el dispositivo que supuestamente le da a la cabeza todo lo que necesita para mantenerla con vida.
A pesar de las reticencias médicas y del carácter bizarro del experimento, Sergei fue pionero en la investigación y construcción de la primera máquina corazón-pulmón, la que luego sería imprescindible en la cirugía extra corpórea.
La carrera científica de Brukhonenko fue bastante polémica.
Se rodeó de malentendidos y acusaciones infundadas.



Pero el tiempo pone las cosas en lugar apropiado, y hoy los avances del científico figuran entre los principales logros de la biología y la medicina del siglo XX.
El experimento de Brukhonenko tuvo lugar a finales de 1928 ante una audiencia internacional de científicos en el Tercer Congreso de los fisiólogos de la URSS.
Por aquél entonces las competencias internacionales abarcaban todos los campos de la ciencia, y el circo mediático y propagandístico ruso gustaba de mecanismos populistas, como este ensayo.
Para demostrar que la cabeza del animal seguía con vida Brukhonenko realizó dos sencillos experimentos demostrando que respondía a determinados estímulos. Golpeó la mesa con un martillo y la cabeza se estremeció; la iluminó con una linterna y los ojos respondieron; incluso le dio de comer un trozo de queso que se deslizó por la sección del esófago.
Los doctores Robert L. White y Vladimir Demikhov fueron 2 científicos que han pasado a la historia por sus técnicas poco ortodoxas (bizarras) en el quirófano.
Estos médicos se especializaron en el estudio experimental de trasplantes, ganándose a pulso calificativos como “Los verdaderos Frankensteins”.

Demikhov.
El doctor Demikhov (1915-1998) fue uno de los pioneros soviéticos de la cirugía moderna, comenzando sus experimentos en animales a mediados de la década de 1940.
(En 1946 Demikhov reemplazó los aparatos circulatorio y respiratorio de un perro sin usar máquina alguna de soporte vital) llegando a su clímax en 1952, al lograr exitosamente transplantarle un corazón a un perro (adelantándose varios años al trasplante del doctor Barnard), con esto, se afirmó que la operación era “el mayor éxito médico soviético”.
Sin embargo, su experimento más notorio fue el transplante de cabeza que realizó en 1953, Demikhov, por increíble que parezca, logró insertar la cabeza de un cachorro al cuerpo de un mastín adulto, los médicos observaron como el perro “anfitrión” sufría un rejuvenecimiento tras la operación, incluso, se llegó a observar a ambos perros salivar y tener sed al mismo tiempo, el animal murió varios días después de la operación.


Robert White.
El doctor White encontró su vocación de médico en 1942, siendo todavía un estudiante en el colegio La Salle de Minneapolis, durante una clase de anatomía, el profesor puso a prueba a sus alumnos, pidiéndoles que diseccionaran el cráneo de una rana para exponer su cerebro, con la condición de no dañarlo para nada, la sorpresa del maestro fue al llegar a la mesa del joven White, pues había realizado un corte perfecto, sin haber dañado en lo más mínimo el cerebro del anfibio, incluso su profesor, incrédulo de lo que veía, le dijo:
“deberías ser un neurocirujano”.
 En 1964, el doctor White realizó un experimento similar al Demikhov (de hecho, fue su inspiración), insertando la cabeza de un perro que había muerto recientemente al cuello de otro, de mayor tamaño, sin embargo, este perro solo vivió durante algunas horas.

mono A y mono B.
El 14 de Marzo de 1970 el doctor White realizó su operación más osada, con ayuda del doctor Yoshiro Takaoka.
Primero, seleccionó a dos monos (a los que catalogó como mono A y mono B), luego les corto la cabeza a ambos y sin tiempo que perder, logró trasplantar la cabeza del mono A al cuerpo del mono B y viceversa sin embargo solo uno de los monos sobrevivió, el mono B con la cabeza del mono A logró parpadear, reaccionar a estímulos sonoros y alimentarse, sin embargo, al serle rota su columna vertebral (y no poderla unir a la de la cabeza del otro mono), el simio quedó cuadraplégico, aunque se le instaló en un arnés, solo pudo mover los músculos de su cara, el mono, vivió solo unos pocos días.

 


Sin embargo el Doctor White declaró en una entrevista “El objetivo no era mantenerlo con vida, sino mostrar que es posible el procedimiento”.
Robert White se retiró del quirófano en 1998.







DOCUMENTAL;
Puede parecer cosa de ciencia ficción y de pesadilla pero, hoy en día, hay pocas partes del cuerpo humano que no puedan trasplantarse, aparte del cerebro.
Este documental auténticamente asombroso de una hora de duración hace un seguimiento de la extraña carrera entre los científicos de Estados Unidos y Rusia desde la década de 1960 hasta nuestros días.


El Primer Transplante De Cabeza, más extraño que la ficción. by Jesús Delafrontera

Sergio Canavero.
"Ahora en 2015 parece que se va hacer realidad".
Un prestigioso médico italiano Sergio
Canavero ha conmocionado a la opinión pública internacional al asegurar que es posible realizar un trasplante de cabeza en otro cuerpo.
De ser cierto el hombre estaría más cerca de luchar contra las enfermedades y de hacer frente a la muerte.
En tan sólo dos años será posible el trasplante de cuerpo entero, de manera que pacientes que sufren tetraplejia, cáncer o distrofia muscular progresiva podrían sustituir su cuerpo enfermo por otro sano.
¿Utopía? 
¿Aberración? 
O una posibilidad que abriría vías ilimitadas en un futuro no muy lejano.
La mesa de especialistas se reúne para debatir sobre este trasplante total.


Trasplante total. by Jesús Delafrontera

Entrevista a Valeri Spiridónov; la primera persona cuya cabeza será trasplantada a otro cuerpo, revela cómo conoció al neurocirujano italiano Canavero, quien está dispuesto a realizar tal operación y por qué el trasplante de cabeza es interpretado como doble asesinato en algunos países.
Además, el ruso de treinta años explica en que se asemeja esa operación a los primeros vuelos al espacio y por qué no cree que sea un desafío a Dios o un camino hacia la inmortalidad.


Valeri Spiridónov, primera persona cuya cabeza será trasplantada a otro cuerpo. by Jesús Delafrontera

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