martes, 3 de septiembre de 2013

LAS VARIAS TEORÍAS DE LA TRAGEDIA DEL TRANSBORDADOR CHALLENGER Y COLUMBIA.

Aparece una inédita filmación en Super 8 de la tragedia del transbordador espacial Challenger de enero de 1986.
1986: En EE. UU., el transbordador espacial Challenger explota poco después de su despegue.
Mueren sus siete astronautas.
El transbordador espacial Challenger (designación NASA: OV-099) fue el segundo orbitador del programa del transbordador espacial en entrar en servicio.
Su primer vuelo se realizó el 4 de abril de 1983, y completó nueve misiones antes de desintegrarse a los 73 segundos de su lanzamiento en su décima misión, el 28 de enero de 1986.

FILMACIÓN INEDITA EN SUPER 8:


Inédita filmación en Super 8 de la tragedia del transbordador espacial Challenger (enero 1986). by Jesus Delafrontera

LA TRAGEDIA DEL CHALLENGER:



La misión 51 L del transbordador estadounidense tenía que haber sido rutinaria.
Su tarea principal era poner en órbita un satélite de comunicaciones, una tarea que otros transbordadores ya habían hecho anteriormente.
En 1986 había habido 24 misiones de transbordadores y el Challenger había viajado al espacio nueve veces. Pero esta misión, la décima, tenía otro objetivo.
Era un ejercicio de relaciones públicas.
Iba ser el primer cohete espacial estadounidense en el que viajaría un ciudadano de a pie.
La NASA (National Aeronautics and Space Administration) estaba deseando demostrar lo seguros que eran los viajes especiales.
La candidata seleccionada fue la maestra de 37 años Shar ' on Christa McAuliffe.
La eligieron entre más de 10.000 candidatos para el Space Flight Participant Program, y el plan era que emitiera una lección desde el espacio.
«Quiero desmitificar la NASA y los vuelos espaciales», declaró McAuliffe.


Retrasos en el lanzamiento:
Desde el principio, la misión 51 L parecía condenada al fracaso.
El despegue se aplazó dos veces debido a problemas técnicos.
El martes 28 de enero de 1986 hacía mucho frío, tuvo ti y la tripulación pensó que el lanzamiento volvería a, aplazarse.
Pero en la reunión antes del desayuno les comunicaron que cabía la posibilidad de que despegaran alrededor de las 11 de la mañana.
Poco después de las 9.00, la tripulación se puso los trajes azules de vuelo.
Cinco de los tripulantes eran expertos astronautas: el comandante Dick Scobec, el piloto Mike Smith y los tres técnicos: Judy Resnik, Ron McNaii y Ellison Onizuka.
El otro neófito era el ingeniero Greg Jarvis, que llevaba varios años en el programa espacial.
Aunque ya le habían seleccionado para otros viajes anteriores, era la primera vez que participaba en una misión espacial.

Hielo en la plataforma:


Cuando los astronautas llegaron a la plataforma de lanzamiento 39B, vieron que había placas de hielo y carámbanos colgando alrededor de la estructura de lanzamiento.
La cuenta atrás para el despegue empezó, pero al equipo de dirección de la misión le preocupaba tanto que el hielo, al caer, pudiera afectar al lanzamiento, que detuvieron la maniobra nueve minutos antes del despegue para valorar los riesgos.
A las 11.15 decidieron que no había peligro.
La cuenta atrás se reanudó a las 11.29, y el lanzamiento estaba previsto para las 11.38.
Los familiares y amigos de la tripulación se situaron en la zona VIP del mirador a cinco kilómetros de la plataforma de lanzamiento.
Entre los espectadores se encontraban los padres de McAuiiffe, su marido Steven, abogado, y sus dos hüos: Scott, de nueve años, y Caroline, de seis.
También había un grupo de alumnos suyos de la Concoid High School de Massachusetts, donde McAuliffe enseñaba economía, derecho e historia de América.
Los ordenadores de a bordo del Challenger hicieron las últimas comprobaciones.
Entonces, a seis segundos del despegue, la tripulación oyó el ruido del motor principal al encenderse.
Cuando el motor alcanzó la potencia máxima, el ruido se convirtió en un rugido ensordecedor.
Entonces se conectaron los dos cohetes impulsores del transbordador, montados sobre el enorme depósito naranja de combustible líquido.
Unas nubes de humo envolvieron al Challenger mientras ascendía sobre una columna de luego.
En el mirador, el grupo de espectadores aplaudió mientras el Cliallenger se separaba de la torre e iniciaba el vuelo que elevaría al transbordador sobre las claras y azules aguas del océano Atlántico.
Treinta y seis segundos más tarde el Challenger atravesó la barrera del sonido.
De pronto el transbordador fue golpeado por un violento viento de costado.
Al detectar graves fluctuaciones en la ruta de vuelo, el sistema de guía, navegación y control de a bordo comunicó la desviación y ordenó al sistema de potencia de los cohetes impulsores que la compensara.















Lengua de fuego:
En tierra, el sistema de megafonía anunciaba con tono tranquilizador el avance del transbordado.
«Distancia recorrido cuatro punto tres millas náuticas.»
Entonces los motores del transbordador aumentaron la potencia un 104 %.
Challenger, potencia máxima, ordenó el control de la misión.
«Roger, potencia máxima», replicó el comandante Scobee.
En ese momento, con la tensión aerodinámica al máximo, una lengua de fuego que no había sido detectada empezó a lamer las junturas del cohete impulsor de estribor.
Cuando el transbordador llevaba setenta y dos segundos volando, el hidrógeno que se filtraba del depósito de combustible se encendió.
El cohete impulsor giró sobre sus amarres y perforó el depósito de combustible, que se desgarró de arriba abajo.
En la explosión resultante, cientos de toneladas de combustible líquido envolvieron al transbordador en una bola de fuego.
Los dos cohetes impulsores salieron despedidos, y luego la explosión desprendió el transbordador.
Todo pasó tan deprisa que no hubo tiempo para poner en marcha ninguna maniobra de emergencia.
En cualquier caso, el transbordador no iba equipado con asientos eyectables.



Transbordador Espacial Challenger - La Conquista del Espacio. by Jesus Delafrontera

Posibilidades de supervivencia nulas:
El comandante Scobee había abierto el canal de radio, pero no tuvo tiempo de decir nada.
Oyeron al piloto Smith exclamar: ,Oh, oh.
Mientras el transbordador se desintegraba en el aire, algunos integrantes intentaron activar sus suministros de oxígeno de emergencia. 
Pero aunque la cabina se conservó prácticamente intacta hasta precipitarse en las frías aguas del océano Atlántico, a catorce kilómetros, la presión aerodinámica mató a todos los que sobrevivieron a la explosión inicial.
Los familiares y amigos de los tripulantes contemplban el cielo, horrorizados.
Pese a ser evidente que algo terrible había ocurrido, el sistema de megafonía seguía proporcionando datos de la altitud y la velocidad del transbordador.
Finalmente el hechizo se rompió.
La voz flemática del sistema de megafonía anunció:
«Los controladores de vuelo están analizando meticulsamente la situación.
Parece ser que se ha producido un grave fallo.
Hemos perdido el contacto.
El oficial de dinámica de vuelo informa que el vehículo ha explotado. 
El director de vuelo lo ha confirmado.
Vamos a ponernos en contacto con el equipo de rescate para ver qué se puede hacer».
Edward y Gratos. »
Corrigan, los padres de McAuliffe, anonadados, se quedaron mirando los restos de la nave que caían del cielo y las estelas de vapor del transbordador.
Luego ropieron a llorar.
Los oficiales de la NASA se los llevaron del mirador, aturdidos y con los ojos llorosos.
El presidente Reagan aplazó su discurso del Estado de la Unión y apareció por televisión para dirigir se a la nación.
«Continuaremos explorando el espacio afirmó.
Había otros vuelos espaciales... más maestros en el espacio.
No vamos a detenernos.
Nuestra esperanza y nuestro víaje continúan.»
Luego rindió un conmovedor homenaje a los siete astronautas que habían perdido la vida, comparándolos con Sir Francis Drake, que había muerto un día como aquél, 390 años atrás.
«Los miembros de la tripulación del transbordador espacial Challenger nos honraron con la vida que llevaron dijo:
Nunca los olvidaremos, ni olvidaremos la última vez que los vimos, esta mañana, mientras nos decían adiós con la mano y comprendían un viaje que los acercaría a Dios.»
También tuvo unas palabras de consuelo para los alumnos que habían presenciado la trágica muerte de su maestra.
Era duro entender cosas tan dolorosas, pero aquello formaba parte de la exploración y el descubrimiento, dijo.
El futuro no pertenece a los débiles de corazón.
Pertenece a los valientes.»

Investigación: 
El presidente Reagan encargó a una comisión la investigación del accidente.
La comisión estaba presidida por el antiguo secretario de estado William P. Rogers e incluía al primer hombre que pisó la luna, Neil Armstrong.
En el comité también se encontraban Sally Ride, la primera mujer astronauta americana, y el general Chtick Yeagei, el piloto de pruebas que atravesó por primera vez la barrera del sonido.
El lanzamiento de transbordadores se canceló mientras la comisión deliberaba y la NASA se planteo una posibilidad de lanzar satélites «la antigua», utilizando cohetes si tripulación.
La comisión analizó la película del vuelo y detectó la llama fatal del cohete impulsor SRB 59 de estribor segundos después del despegue.
A partir de aquel momento el Challenger había estado condenado.

Juntas defectuosas: 
En la película del despegue también se veían nubes de humo que salían de las junturas del cohete impulsor SRB de estribor.
La comisión llegó a la conclusión de que los aros de goma que debían haber sellado la junta entre los segmento del cohete impulsor habían falla do en el despegue.
Al parecer, el fallo se debió a un diseño defectuoso, vulnerable a diferentes factores.
Concluyeron que esos factores, fueron los efectos de la temperatura, las dimensiones físicas, las características de los materiales, lo efectos de la repetición del uso, el tratamiento y la reacción a la carga dinámica.
La empresa Thiokol, que fabrica los cohetes impulsores, había advertido a la NASA de esos problemas.
Los aros de goma podían falla a bajas temperaturas.
Algunos ingenieros de la empresa habían llegad a aconsejar que los lanzamientos se suspendieran hasta que se encontrara una solución al problema.
Cuando el físico Richard Feynman y otro miembro de la comisión presidencial lo oyeron, comentaron que la NASA estaba jugando «a una especie de ruleta rusa cada vez que lanzaban el transbordador».
Los viejos aros de goma fueron descartados, y se diseñó y probó un nuevo tipo de mecanismo para el sellado de las juntas.
En 1988, cuando los científicos de la NASA quedaron satisfechos, los vuelos espaciales se reanudaron, y desde entonces no se ha producido ningún accidente.
Pero para esa mejoría de las condiciones de seguridad siete astronautas tuvieron que dar la vida.


Transbordador Challenger, Segundos Catastroficos. by Jesús Delafrontera

Este documental cuenta la historia del transbordador espacial Challenger y su tripulación, en especial Christa Mcaulife, que fue la primera civil en ser lanzada al espacio.
Fue elegida entre miles de candidatos para participar en un programa sobre el espacio y la nueva generación de viajes interplanetarios destinado a niños en edad escolar.
Pero sus sueños, y los de la NASA, se hicieron pedazos cuando el Challenger explotó poco después del despegue, ante las cámaras de televisión que retransmitían en directo el lanzamiento.


Challenger 30 años, Grabaciones de la tragedia. by Jesús Delafrontera

NOSTRADAMUS YA LO PROFETIZO:


Nostradamus profetiza la tragedia.
En ocasión del 25° aniversario de la explosión del transbordador espacial Challenger, hablábamos en la primera parte de este artículo de los misterios inventados en torno a la tragedia y de cómo provienen, en último término, de la paranoia antigubernamental y de la prensa sensacionalista.
Con un halo de mayor respetabilidad, inmerecida suelen ser recibidas las denominadas “profecías” de Nostradamus, el astrólogo francés del siglo XVI en cuyas centurias (conjuntos de cien versos de cuatro líneas) se suelen encontrar todo tipo de predicciones sobre eventos globales… aunque sólo después de que han ocurrido.
Después de lo del Challenger, por supuesto, hubo quienes dijeron que Nostradamus lo había profetizado; están los que apuntan a la cuarteta I.LXXXI (es decir, la n° 81 de la primera centuria), que en castellano he visto traducida así:

-Del rebaño humano nueve serán puestos aparte.

-Del juicio y consejo separados.

-Su fuerza será dividida al partir, Kappa.

-Theta, Lambda muertos prohibidos dispersaos.

Esto no tiene mucho sentido.
En inglés la han traducido aproximadamente, y yo retraduzco con mucha generosidad, como:

-Del rebaño humano nueve serán enviados lejos.

-Apartados de juicio y consejo.

-Su suerte estará sellada al partir.

-Kappa, Theta, Lambda yerran los muertos expulsados.

En otras partes he visto traducido el tercer verso como “su suerte será ser divididos al partir”.
El cuarto verso ni siquiera suena gramatical, aunque no sabría decir si lo es en el francés antiguo original.
Las diferencias en todo caso son notables, aunque quizá explicables por el hecho de que diferentes autores de libros de misterio y profecía prefieren traducir según convenga más o menos a sus especulaciones (con frecuencia una cuarteta predice sucesos completamente diferentes según quién la interprete).
Los tripulantes del Challenger eran siete, no nueve (¡quizá había otros dos tripulantes secretos!). Aparentemente los creyentes vinculan las letras griegas kappa, theta y lambda (Κ, Θ, Λ) con las consonantes de Thiokol, la empresa que fabricaba la pieza aislante que falló provocando la explosión.
Es obvio que ni los números ni el orden de las letras importa.

Otros prefieren ver la predicción en la cuarteta VI.XXXIV:

-De fuego volante la maquinación.

-Vendrá turbar al gran jefe asediado.

-Dentro habrá tal sedición.

-Que en desesperación estarán los vencidos.

Es difícil ver cómo esto puede tener que ver con el Challenger.
La referencia al asedio, la sedición y la desesperación se vincula con el escándalo político y las pujas de poder dentro del gobierno estadounidense y la NASA luego de la explosión.

Dolores Cannon, autora "Conversaciones con Nostradamus"
Dolores Cannon, la autora de Conversaciones con Nostradamus, salva esta profecía con el recurso (bastante sensato en principio) de preguntarle al autor qué quiso decir.
Todo comenzó con Elena, una mujer de unos cuarenta años con diez hijos, con educación secundaria incompleta, que trabajaba en un restaurante.
Elena, una ex-católica devenida en mormona, había sufrido una experiencia cercana a la muerte en la que había estado “fuera de su cuerpo” mientras trataban infructuosamente de revivirla, y había llegado a un grupo donde Cannon hablaba con sus seguidores sobre temas metafísicos y fenómenos psíquicos.
Cannon, que como cosa de rutina realizaba regresiones de vidas pasadas con varios de sus pacientes/seguidores, le ofreció hipnotizarla.
Elena aceptó y comenzaron las sesiones, con gran éxito, aunque muchas veces tenía que cancelarlas por cuestiones de trabajo o familiares.
Un día Elena llamó urgentemente a Cannon para contarle que le había pasado algo muy extraño.
Un tal Andy, un “guía”, se le había aparecido y le había dicho que era importante que siguiera sus sesiones con Cannon y que tenía un mensaje importante para ella.
Cannon le dijo que Andy era un ángel guardián.
En la siguiente sesión Elena se rehusó a hablar porque tenía que “ver al maestro primero”.
De pronto Andy apareció y le dijo a Cannon, a través de Elena, que todavía “no estaba lista”.
Para evitarles el suspenso, y sobre todo la aburridísima historia, llena de lugares comunes como los de los dos anteriores párrafos, diré que Elena terminó sirviendo de canal de comunicación hacia el pasado con Dyonisus, un discípulo de Nostradamus.
A través de éste, recibió instrucciones de estudiar las cuartetas.
Cannon decidió estudiarlas también, pero encontró que cada libro las traducía al inglés de forma distinta.
Entonces decidió (arbitrariamente) utilizar la interpretación de The Prophecies of Nostradamus de Erika Cheetham (quien por supuesto creía en las profecías).
El proyecto de comunicación con el profeta sufrió un golpe cuando Elena eventualmente tuvo que abandonar el grupo para irse a vivir a otro estado, pero finalmente Cannon pudo hablar con el maestro a través de Brenda, una estudiante de música que también estaba en el tema de las regresiones hipnóticas.

"Conversaciones con Nostradamus"


Nostradamus le dijo a Cannon (a través de Brenda) que lo del Challenger no era la primera tragedia espacial, sino la más publicitada; que muchos vuelos espaciales supuestamente no tripulados habían sido misiones tripuladas fallidas en las que los tripulantes murieron pero sus muertes fueron encubiertas.
La Unión Soviética, dijo Nostradamus, había mandado seres humanos a Venus pero la nave había explotado al entrar en la atmósfera.
Sobre el Challenger, Nostradamus dijo que le resultaba difícil ver cuál fue la causa pero aparentemente fue “un error de computadora” (término que Brenda le sugirió), que la tragedia había causado una división entre los altos mandos, y que cuando el programa espacial estuviera por volver a funcionar sería detenido por una guerra.
El resto de las “profecías” y sus interpretaciones no son más coherentes.







LA TRAGEDIA DEL TRANSBORDADOR ESPACIAL COLUMBIA:

Un dato curioso en los tripulantes de los 2 transbordadores son; que van 7 personas 2 mujeres y un hombre de color.




El Transbordador Espacial Columbia. by Jesus Delafrontera

¿EL COLUMBIA PUDO HABER SIDO DESTRUIDO POR OVNIS? 
Las increíbles imágenes que mostramos en este vídeo, parecen decir que si, no obstante, no deseamos afirmar tal cosa, lo dejamos a vuestra opinión, inicialmente y debido a algunos análisis que he efectuado, me parecen al 50% reales,
¿es un CGI? 
quizás
¿son tomas reales? 
o tal vez
¿algunas son autenticas y otras son CGI?.
Por ejemplo los múltiples impacto que se aprecian sobre el Columbia, no parecen tener restos de humo sobre la chapa del transbordador, lo cual es así... en el espacio no hay llamas y estas producen las manchas de humo... nada arde en el espacio, asimismo algunas de las voces que se escuchan en el vídeo, corresponden a personas reales de la NASA, tales como la del Sr. Thagard.
Lo dejamos a vuestra opinión......

 
¿El Transbordador Columbia fue destruido por ovnis ? by Jesus Delafrontera

No hay comentarios:

Publicar un comentario