martes, 7 de enero de 2014

LOS HUMANOIDES DE PETARE, CARACAS, VENEZUELA.





El caso Petare:
A mediados de la década de los 50 en Petare, Caracas Venezuela, sector muy vivo en actividades económicas de la ciudad, situado en un lugar rodeado de montañas, se suscita uno de los casos más relevante de la Ovnilogía en Venezuela, tubo lugar a un encuentro con seres de otro mundo.



El caso: Petare. by Jesús Delafrontera














Según los registros el día 29 de Noviembre de 1954, el Comerciante Cubano Gustavo González junto a su ayudante venezolano José Ponce, conducían una camioneta por la calle “Bella Vista” de Petare, aproximadamente a las 2 de la madrugada, se dirigían a comprar productos en la charcutería Shepert, los cuales vendían posteriormente en otro mercado.

Cuando quedan atónitos al observar un objeto volador incandescente, el cual como lo atestiguo después Gustavo González  “iluminaba la calle como si fueran las 12 del medio día”, detienen el vehículo para observar el objeto, el cual “flotaba a pocos metros del suelo” y observan cuando un “extraño ser viviente” baja de la nave para dirigirse hacia ellos.

La sorpresa inicial del avistamiento causa temor en José Ponce, que se queda dentro de la camioneta, pero por lo descrito en los registros, no afecta al cubano Gustavo González, el cual se enfrenta al humanoide e intenta capturarlo, forcejeando con él y Gustavo González cae al suelo, Gustavo González en estado de íra va hacia su camioneta "coge un gran cuchillo de carnicero y le da varias puñaladas", pero la piel del "ser" era dura como el acero, entonces José Ponce baja de la camioneta y ve a otro "ser" que se dirija a la nave cargando entre sus manos un montón de tierra.
Del objeto descienden dos hombrecillos más, que viene a auxiliar a su compañero al que Gustavo intentaba capturar, logrando su cometido, le rescatan y “dando saltos extraños, entran por una abertura en el Objeto Volador”.

Una vez allí refugiado en la nave, uno de los seres "saca un tubo largo y brillante", que parecía un arma, inmediatamente sintieron una vibración que estremecieron sus cuerpos y acto seguidos quedaron totalmente paralizados, tras ésto, la nave se elevo perdiéndose en el cielo.
Posteriormente Gustavo junto a José se dirigen a una Jefatura de Transito, donde permanecen por largas horas y en la cual se determinan que no se encuentran bajo influencia alcohólica, pero si se determina que ambos estaban muy nerviosos.
Gustavo González y José Ponce rinden declaraciones de lo sucedido en las cuales describen a los seres como: De baja estatura “como un niño”, peludos, sin nariz, pies planos y con una vestimenta extraña tipo “guayuco”.

En un examen que se les realiza en la jefatura se observan contusiones en el costado izquierdo del cuerpo del Cubano Gustavo González, el cual forcejeo con estos extraños seres.
Al día siguiente, respetables vecinos de la zona y de Caracas en general dan testimonio de haber observado un objeto volador incandescente, o un OVNI como le llamaríamos hoy en día, aproximadamente a las 2 de la madrugada sobrevolando la zona.
Se trata de un caso, el cual catalogaríamos como “ENCUENTRO DEL TERCER TIPO”.
Un miembro de la “Sociedad Investigadora de Platillos Voladores” cuya sede era en Brooklyn, Nueva York, se interesa por el caso, su nombre, José González Waite y convierte el encuentro, en un caso de relevancia internacional.
En esa época en Venezuela la temática OVNI no era común, así que gracias a esto podemos respaldar o dar mayor credibilidad a los hechos de aquel día, descartando la creación de una broma, debido a que los detalles concuerdan con descripciones que se dan en todo el mundo hoy en día.
La veracidad de este caso ha sido comprobada por muchos, sin embargo este caso ha sido sepultado en el olvido de los Venezolanos, aun cuando forma parte de la historia ufologica.

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