martes, 4 de marzo de 2014

LA TEORÍA DEL MELOCOTÓN ALQUÍMICO.

Año 1972 el monasterio benedictino de Sant Cugat del Vallés (Barcelona) se lleva a cabo una restauración por el arquitecto Jordi Ambrós y así solventar los lógicos destrozos del paso del tiempo.
Desde su construcción, en el siglo IX, esta estupenda estructura románica había padecido numerosas remodelaciones y destrucciones.
Entre sus muros tiene lugar un hallazgo arqueológico en un principio curioso y más tarde inquietante.

Se encontró fortuitamente escondido en un muro de la cripta, una urna, dentro de la misma contenía una reproducción perfecta de un melocotón de mármol.


El melocoton alquimico - ¿El milagro alquimico? by Jesús Delafrontera

Dada la increíble perfección que mostraba el melocotón y tras analizar con escáneres y análisis químicos al objeto medieval, se descubrió que el melocotón de mármol tiene tres capas perfectamente diferenciadas, tiene pulpa, hueso y su textura externa es aterciopelada.
Tras el análisis poseía los minerales y vitaminas A y B en las proporciones en las que naturalmente se encuentran en un melocotón natural.

Este melocotón contiene tres capas de diferentes densidad variable desde dentro hacia fuera:

Carbonato de calcio en el centro, Sulfato de hierro y Ácido clorhídrico medicinal en la última capa.
Se baraja la hipótesis de que se introdujo un líquido para iniciar el proceso de petrificación, ya que presenta pequeños huecos en su interior.
Se descarta que sea una escultura porque nadie hubiera podido crear esos espacios en el interior sin resquebrajarlo o romperlo, ni tampoco imitar su textura externa aterciopelada que lo recubre.
Además no tiene marcas de cincelamiento por ningún lado.
Hacer algo así con la tecnología de hoy en día es actualmente casi imposible.



Los orígenes del melocotón alquímico se cree que fue entre los siglos XII y XIII.
Actualmente está guardado en una cámara acorazada.

Monasterio benedictino de Sant Cugat del Vallés.
En el Monasterio de Sant Cugat del vallés , en tiempos pasados se estudiaba alquimia, era un lugar de encuentro anual de estudiosos y poseía una gran biblioteca sobre estos temas....
¿Habrán conseguido la trasmutación orgánica?
¿Es esta una prueba de la maravillosa investigación y conocimiento que se tenia? 
Hemos perdido muchos de los libros donde guardaban esos conocimientos...
Tal vez el tiempo nos de una sorpresa y algún día encontremos un secreto guardado.



Entrevista a Sebastià D'Arbo por Luis Mariano Fernández Pimentel. 


El melocotón alquímico. by Jesús Delafrontera

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